Rebeldes modelo '70


          ¿Por qué el centro Pompidou gusta a los arquitectos? Desde la vista de la explanada de la Basílica del Sacré Coeur no se puede más que cuestionar el artefacto de Piano y Rogers; pareciera lastimar esa elegancia urbana única de la ciudad y alejarla de su casi perfección estética. Paris es exquisita; planificada, romántica, ordenada, escenográfica y construida con arquitectura de manual, entonces ¿Por qué poner ese montón de caños pintados de colores estridentes en la ciudad de la opera de Garnier?
          Claro que no es una pregunta, pero por otro lado, quizá por la formación universitaria, no puedo evitar gustar un poco del Pompidou. Entiendo su discurso, la plaza, el concurso, el programa, los gerberettes, hasta me gustan sus escaleras, tubos y como Renzo Piano dice que catalogarlo High Tech es equivocado; porque si este edificio fuera una nave espacial sería una de Julio Verne y no una con la real capacidad para volar al espacio. ¿Fue el discurso lo que produjo esta aceptación? ¿Fueron las explicaciones de autores, jurados y autoridades que hacen que lo acepte como Arquitectura? No dejo de tener mis dudas, nadie cuestiona la Opera de París y nadie cuestionaría el Pompidou en Buenos Aires con toda su heterogeneidad característica, sin embargo hay algo molesto en la inserción de este edificio en esa ciudad tan homogénea y de una estética tan clara.
          No deja intrigarme esta aceptación y rechazo simultáneo que tengo con esta obra particular, pareciera que está en el mundo para molestarme. ¿Será que Piano y Rogers solo tuvieron en cuenta valores más duros del tejido urbano como circulaciones, espacio público, densidad y demás, pero se desentendieron de la estética de la ciudad como un parámetro más del entorno y diseñaron sin "limitaciones estilísticas”?. La otra alternativa es que los en ese entonces jóvenes arquitectos en lugar de pintar graffitis en Shoredich, lucir mohawks en Candem, u holgazanear con motonetas en Verona, diseñaron un edificio estéticamente rebelde en París. Si, es eso, obviamente ésta última teoría es la que elijo creer, no puede ser de otra manera, es una manifestación rebelde frente al establishment arquitectónico por parte de un italiano insolente y su amigo hooligan, dos habilidosos starchitects con el guiño de un brasileño comunista que no pudieron ser controlados y se salieron con la suya: graffitearon con gran estilo una de las ciudades más lindas del mundo y de todos los tiempos sin que Garnier ni Abadie pudieran hacer nada para evitarlo.